Ir al contenido principal

Quiénes somos


Escribo contigo es nuestro blog de escritoras. Empezó siendo un espacio donde compartíamos un capítulo semanal de nuestra novela. Hoy, tres años después, tenemos tres novelas publicadas en Amazon: "Maldita mi suerte" (2019), "Suerte de encontrarte" (2020) y "La suerte es nuestra" (2021).





Cristina G. Cantero, nacida en Terrassa en 1985, es Integradora Social y Educadora Infantil. Apasionada de la lectura desde muy pequeña. Empezó a escribir pequeños relatos en la adolescencia. Hace unos años, decidió comenzar a escribir más en serio todas esas historias que rondaban su cabeza. 

Ana Martín Mañas (Terrassa, 1994) es periodista y se dedica al mundo del marketing. Es una apasionada de la comunicación, las letras y el cine. Inspirada desde pequeña por las películas románticas y las telenovelas, ha encontrado en la escritura una forma de expresión para contar historias.

 
¿Quieres saber más?

Contacta con nosotras: escribocontigo@gmail.com
Síguenos en Instagram: @escribocontigo

Comentarios

Entradas populares de este blog

Capítulo inédito: La suerte es nuestra, ¿recuerdas?

Advertencia: Es imprescindible haber leído La suerte es nuestra. Si te comes un spoiler será bajo tu responsabilidad. Marc Tras unos días en chapa y pintura, el mecánico me devuelve las llaves de nuestra furgo. Han pasado más de dos años desde que empezamos nuestra ruta. Cuando nos pusimos en marcha no teníamos ninguna pretensión más que disfrutar del camino y ver dónde nos llevaba el viento. Con lo que no contábamos es que incluso acabaríamos trabajando en Tailandia. Miranda está feliz dando clases e inventando actividades para los niños, su mente es un torbellino de ideas. Y en cuanto a mí no puedo negar que esta experiencia está siendo maravillosa, también para conocernos más que nunca. Es cierto que no siempre ha sido fácil, es más, hemos discutido más que nunca desde que solo nos tenemos a nosotros cerca, pero supongo que eso forma parte de uno de los muchos retos a los que nos enfrentaremos como pareja. Aprovecho que ya tenemos la furgoneta lista, entro en nuestra casa rodante. U...

Rumbo a tu corazón: Capítulo 1

  ¡Leven anclas!  Iveth ―Iveth, mantén la calma, ¿vale? No es como si estuvieras otra vez en el instituto; bueno, casi, pero no pienses en ello. Tú solo respira. Ya no eres aquella niña tímida que quería pasar desapercibida a toda costa. Ahora eres una mujer de éxito que dirige su propia empresa, no puedes dejar que una reunión de exalumnos te arrastre al fondo del abismo. Da un paso al frente, sal de detrás de la puerta, ponte los zapatos de chica mayor y enfréntate a esto como si estuvieras en una de las reuniones de la empresa. Me digo todo esto a mí misma en susurros. Por si no fuera suficiente bochornoso estar escondida detrás de una puerta, como para que cualquiera que pase por aquí me oiga hablar sola. Igual debería haber buscado un armario para esconderme. No, eso para nada hubiera sido una buena idea… Pero es que necesitaba salir unos minutos y coger aire porque, cuando la sala ha empezado a llenarse de gente, me ha entrado un poco el pánico. Patético. Yo soy patética...

Capítulo Extra: ¿Maldita mi Suerte? (Gabriel)

Las discusiones con mi padre siempre acaban igual, con él mirándome altanero y yo intentando contener mi lengua a duras penas. Salgo de su despacho mostrando una indiferencia que no siento en absoluto. Paso por delante de su secretaria y me despido con un simple movimiento de cabeza. Justo cuando voy a salir por la puerta para coger el ascensor, Evan me intercepta. —¿Cómo ha ido la reunión? — … —gruño y esa es toda la explicación que ahora mismo va a obtener de mí y él lo sabe. —Ya veo… ¿Salías? —Sí —contesto apretando la mandíbula. —Está bien, después hablamos. Asiento y salgo de allí sin decir nada más. Evan me conoce y sabe que ahora mismo no quiero hablar, solo salir, despejarme y luego volver y seguir adelante. Camino por las Ramblas hacia abajo, en dirección al puerto, mientras siento como la rabia empieza a diluirse en mis venas. No puedo entender como después de tanto tiempo su efecto sobre mí sigue siendo casi el mismo que cuando era pequeño. Da ...